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CUADROS SOBRE LIENZO
Las pinturas sobre lienzo suelen estar realizadas sobre lino, cáñamo, algodón o fibras sintéticas. Al ser la tela un material orgánico es susceptible de sufrir un proceso de envejecimiento irreversible, que consiste en la pérdida de elasticidad y consistencia, lo cuál perjudica a su capacidad para sustentar la capa pictórica.
Hay varias causas que aceleran este proceso:
- Un nivel de humedad y una temperatura excesivamente elevados o bajos, así como demasiada luz, y la contaminación atmosférica, contribuyen al deterioro de los objetos. Lo más recomendable es intentar mantener las obras en un nivel estable de humedad y temperatura, los cambios bruscos son muy perjudiciales.
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| - El exceso de humedad (por encima del 70% de humedad relativa) favorece la aparición de hongos y mohos. Es fundamental mantener bien ventilados
- Las fuentes de calor excesivo dirigidas directamente hacia la obra provocan un desecamiento del barniz protector. Mantener la obra alejada de la calefacción.
- Para una buena conservación de la pintura conviene revisar el estado del barniz y en el caso de estar muy reseco, llevarlo al restaurador para aplicarle una mano de barniz. Con esto se evita que la suciedad penetre en la pintura directamente y sea más difícil de eliminar.
- El tensado del bastidor juega un papel muy importante en la estabilidad de la capa pictórica. Si está destensado provoca vibraciones y ondulaciones en la tela, produciendo desprendimientos de la capa pictórica. En ocasiones unas cuñas bien puestas en el bastidor pueden solucionar el problema.
- Si tiene que almacenar los lienzos sin su respectivo batidor hay que enrollarlos siempre con la capa pictórica hacia fuera. El lugar donde se almacene tiene que tener buena ventilación. |